8 maquillajes de fantasía: mi experiencia personal (creativos, únicos y con historia)
- Sonia Pérez

- 1 oct 2025
- 12 Min. de lectura
Siempre he pensado que el maquillaje es mucho más que color en la piel: es un lenguaje silencioso que habla de quiénes somos, de lo que sentimos y de lo que soñamos. En cada trazo de sombra o en cada labio pintado podemos esconder secretos, revelar emociones o inventar mundos enteros. Por eso decidí crear esta colección de maquillajes inspirados en paisajes, fantasías y momentos que me marcaron.
Hoy no te traigo simples ideas de maquillaje: te invito a un viaje. Ocho looks que viví como experiencias, como si cada uno me transportara a un escenario distinto: desde la calma de un lago hasta la fuerza ardiente del desierto, desde el misterio de la noche hasta la luz renovadora del amanecer.
Cada maquillaje es una historia. Y yo quiero contártela para que tú también te atrevas a escribir la tuya con tu propia piel como lienzo.

Cuando pensé en este maquillaje, lo primero que me vino a la mente fue un jardín secreto iluminado solo por la luz tenue de las luciérnagas. Elegí los tonos verdes profundos en los ojos porque evocan la fuerza de la naturaleza, esa oscuridad elegante que no da miedo, sino que atrae. Los labios en un tono vino intenso fueron mi manera de darle poder al rostro, como si cada palabra que pronunciara con ellos tuviera un eco misterioso.
Este look lo elegí porque quería sentirme parte de un cuento nocturno, como una ninfa que guarda secretos bajo la luna. El maquillaje no solo embellece: transforma. Al verme con este rostro, me siento fuerte, mágica y conectada con algo más grande que yo. Es un recordatorio de que en la oscuridad también florece la belleza, y que lo misterioso puede ser profundamente seductor.

Este maquillaje lo elegí porque siempre he sentido que la aurora boreal es uno de los espectáculos más mágicos de la naturaleza. Quise trasladar ese juego de luces al rostro: sombras iridiscentes en degradado, que cambian entre azul, violeta y verde según la mirada, como si fueran pinceladas de cielo nocturno. El iluminador frío en los pómulos aporta ese brillo cristalino que me recuerda a la nieve reflejando la luz.
Me decidí por este look porque quería sentir la emoción de algo que no se puede atrapar ni repetir igual dos veces. Cada vez que cierro los ojos con este maquillaje, siento que llevo un pedazo del cosmos en mí, que la magia del universo se posa sobre mi piel. Es un recordatorio de que la belleza más auténtica está en lo efímero y en lo inesperado.

Elegí este maquillaje porque quería reflejar la fuerza y la grandeza que transmite el desierto. Los tonos terracota y dorados en los párpados evocan la arena bajo el sol, y el eyeliner marcado simboliza determinación y poder, como si cada trazo fuese una declaración de carácter. Los labios neutros permiten que la mirada sea la auténtica protagonista, firme e hipnótica.
Me inspiré en esa sensación de caminar entre dunas infinitas, donde la soledad se convierte en fortaleza. Con este look me siento como una reina que no necesita corona para demostrar quién es, aunque aquí la llevo como recordatorio de que todas podemos reclamar nuestro propio trono. Este maquillaje aporta seguridad, magnetismo y una energía ardiente, como si llevara dentro la esencia misma del sol y la arena.

Este maquillaje lo escogí porque quería sentir la calma y la pureza del agua reflejada en mi piel. Los tonos azul agua y plateado en los ojos evocan la superficie del lago, donde la luz juega creando destellos sutiles. La piel luminosa, casi húmeda, me conecta con esa sensación de frescura y serenidad, como si acabara de emerger del agua.
Decidí hacer este look porque buscaba un respiro, un instante de silencio en medio del ruido del día a día. Con él, me siento etérea, ligera, como si formara parte de la naturaleza misma. Este maquillaje aporta claridad, paz y una energía suave que envuelve, recordándome que a veces lo más poderoso no es el grito, sino la calma.

Elegí este maquillaje porque siempre me ha fascinado la transformación. Las sombras en tonos pastel aportan suavidad y ligereza, mientras que el eyeliner artístico, alargado como alas, simboliza la libertad y la metamorfosis. Cada trazo es como el batir de una mariposa al nacer, delicado pero lleno de fuerza.
Decidí crear este look porque quería sentir en mi piel esa sensación de renacer, de dejar atrás lo viejo y abrirme a lo nuevo. Rodeada de mariposas translúcidas, me veo como parte de un sueño delicado y frágil, pero lleno de esperanza. Este maquillaje aporta frescura, dulzura y la certeza de que cambiar también es volar.

Este maquillaje lo elegí porque siempre he sentido que el escenario tiene una magia única, ese instante en que las luces se encienden y todo el público espera con el alma contenida. Los ojos ahumados en negro con un toque de glitter transmiten dramatismo y misterio, como si cada mirada pudiera contar mil historias ocultas. Los labios rojos intensos son mi manera de reclamar el centro de atención, de demostrar que estoy lista para brillar sin miedo.
Me decidí por este look porque quería sentir esa fuerza arrolladora que solo surge cuando te atreves a ser protagonista de tu propia vida. Este maquillaje aporta seguridad, poder y un aura de elegancia atemporal. Con él me siento como si cada paso fuera un acto, y cada palabra, un verso que merece ser escuchado.

Este maquillaje lo elegí porque quería reflejar la delicadeza y la calma de un campo infinito de flores. Las sombras rosas apagadas en los párpados y los labios nude crean una armonía suave, casi etérea, que transforma el rostro en un lienzo de serenidad. La piel mate aterciopelada acompaña ese efecto romántico, como si cada detalle estuviera envuelto en un velo de ternura.
Decidí hacer este look porque necesitaba un respiro de dulzura, un recordatorio de que la belleza también puede ser tranquila y contenida. Con este maquillaje me siento ligera, femenina y envuelta en un sueño que huele a peonías. Aporta ternura, equilibrio y esa magia sutil que convierte lo sencillo en inolvidable.

Por último, elegí este maquillaje porque quería capturar la energía del primer rayo de sol. Los tonos dorados y corales en los ojos y las mejillas evocan la calidez del amanecer, mientras que los labios en melocotón aportan frescura y vitalidad. La luz suave sobre la piel me recuerda que cada día es una oportunidad nueva para renacer.
Decidí crear este look porque necesitaba sentir esa fuerza que solo trae el inicio de la mañana, cuando el mundo se despierta y todo parece posible. Con este maquillaje me siento luminosa, renovada y llena de energía. Aporta optimismo, esperanza y la certeza de que después de la oscuridad, siempre llega la luz.
Cómo aplicar las sombras para que tu maquillaje cuente una historia
Cuando empecé a experimentar con maquillajes creativos me di cuenta de algo: la diferencia no siempre está en los colores, sino en cómo los aplicas. La técnica puede transformar por completo el resultado.
Te comparto lo que yo hago y que me ha funcionado:
Preparar el lienzo ✨Siempre aplico una pre base de ojos o, si no tengo, un poco de corrector con polvos. Esto hace que los colores se adhieran mejor y no se desvanezcan.
Construir en capas 🎨No pongo el color fuerte de golpe. Empiezo con una sombra de transición (un tono suave que me ayuda a difuminar después) y luego voy intensificando poco a poco. Así evito los cortes bruscos.
El secreto del difuminado 🌫️Para mí, el pincel de difuminar es la varita mágica. Con movimientos circulares suaves consigo que los colores se mezclen como si fueran acuarelas. Aquí está la clave: no tener prisa.
Dar luz y profundidad 💡Me gusta colocar un tono más claro en el lagrimal y debajo de la ceja, y uno más oscuro en la cuenca. Esto abre la mirada y le da dimensión, como si la sombra contara una historia en tres actos.
Toques finales ✨A veces añado un toque metálico o brillante en el centro del párpado, como si fuese el punto de luz que atrapa todas las miradas. Ese pequeño detalle hace que el maquillaje pase de bonito a inolvidable.
El maquillaje como identidad
A lo largo de los años he descubierto que el maquillaje no es solo estética, sino también identidad. Cada vez que me maquillo de una manera distinta, siento que despierto una versión diferente de mí misma. El maquillaje puede ser protector, como una armadura, o liberador, como un acto de juego y creatividad.
Inspirarte en lo que te rodea
Una de las cosas que hacen únicos estos looks es que no surgieron de tendencias de internet, sino de lo que observé y sentí: la naturaleza, la música, los paisajes, los silencios. Te animo a buscar tus propias inspiraciones. ¿Un recuerdo de infancia? ¿Un lugar que te transmite paz? ¿Un color que siempre te ha atraído? Todo eso puede convertirse en maquillaje.
Colores y emociones: psicología del color
Azules y plateados: calman y refrescan.
Rojos y dorados: transmiten fuerza y pasión.
Rosas suaves: aportan romanticismo y delicadeza.
Verdes: evocan naturaleza y conexión.
Cada color es también una emoción.
Crear tu propio ritual
Para mí, maquillarme ya no es una rutina rápida, sino un ritual. Enciendo una vela, pongo música y me tomo un tiempo para conectar con la inspiración del look que quiero crear. Te invito a probarlo: convierte tu maquillaje en un momento para ti, no en una obligación.
Consejos prácticos únicos
Elige una inspiración concreta: un amanecer, una canción, un recuerdo. Eso te dará dirección.
Juega con texturas: mezcla acabados mate con brillos o metálicos para darle vida al look.
Atrévete con el eyeliner creativo: puede transformar un maquillaje sencillo en arte.
Fotografía tu maquillaje: no solo para redes, sino para recordar cómo te sentiste ese día.
Maquillaje como terapia personal
Siempre he sentido que el maquillaje es más que una rutina estética. Para mí, se ha convertido en un momento de terapia personal, un espacio íntimo donde puedo soltar el ruido del día y conectar conmigo misma. Hay días en los que me siento apagada, con el ánimo bajo, y en lugar de rendirme a esa sensación, decido abrir mi neceser y dejar que los colores hablen por mí.
Me ha pasado muchas veces: después de una jornada gris, el simple gesto de aplicarme una sombra luminosa en los párpados cambia por completo mi energía. Es como si, al maquillarme, no solo transformara mi rostro, sino también mi estado de ánimo. A veces un labial rojo me da la fuerza que siento que me falta; otras, un toque de glitter me recuerda que la vida también puede ser divertida, aunque las circunstancias no sean perfectas.
El maquillaje me ha enseñado que cuidarse por fuera también puede ser una manera de sanar por dentro. No porque tape nada, sino porque me ayuda a reconectar con mi creatividad y mi poder personal. Es un ritual que me devuelve la calma y, al mismo tiempo, la confianza. Y cuando me miro en el espejo y veo un reflejo que vibra distinto, siento que ya estoy lista para enfrentar lo que venga.
Inspiraciones inesperadas
Cuando decidí crear esta colección de maquillajes, no quise fijarme en lo que ya circulaba por internet. Mi meta era buscar inspiración en lugares inesperados, en detalles pequeños que normalmente pasamos por alto. Y fue allí donde descubrí la verdadera magia: un aroma, una canción, un recuerdo de infancia, incluso la textura de una tela.
Por ejemplo, hubo un día en que el olor a café recién hecho me inspiró un look en tonos marrón cálido y dorado, con un toque cremoso en los labios. O aquella tarde en la que escuché una canción melancólica al piano, y terminé creando un maquillaje en grises suaves con un ligero brillo plateado en los ojos. También recuerdo una bufanda de terciopelo que me regaló mi madre: sus tonos burdeos y púrpura terminaron convertidos en sombras que parecían un atardecer de invierno.
La inspiración está en todas partes, solo hace falta observar y sentir. Si cierras los ojos y piensas en un recuerdo, verás que ese momento ya tiene un color, una textura y una emoción. Y cuando lo llevas al maquillaje, lo que estás haciendo es transformar tu historia en arte.
El maquillaje y el empoderamiento
Si algo me ha demostrado el maquillaje, es que tiene un poder increíble para cambiar cómo me siento y cómo me muestro al mundo. No se trata solo de verme diferente, sino de sentirme diferente. Con cada look que he creado, he notado cómo cambia mi postura, mi voz y hasta mi manera de caminar.
Cuando llevo un maquillaje fuerte y dramático, como el de Estrella de Ópera, siento que mi presencia se multiplica. Entro a un lugar y me muevo con más seguridad, como si mi maquillaje fuera una declaración silenciosa: “estoy aquí y merezco ser vista”. En cambio, con un look delicado como el de Sueño en Rosa Polvo, mi energía se vuelve más suave y romántica, como si cada gesto estuviera envuelto en ternura.
El maquillaje me ha enseñado que no hay un único modo de ser mujer. Podemos ser fuertes, dulces, misteriosas, luminosas… y todo en un mismo rostro. Lo importante es recordar que cada color que aplicamos puede ser un recordatorio de quién somos y de lo que queremos transmitir al mundo. Y en ese sentido, el maquillaje no solo embellece: empodera.
Trucos prácticos para que dure más
Una de las cosas que más me preguntan es cómo hago para que los maquillajes se mantengan intactos durante horas, incluso cuando son creativos o muy cargados. A lo largo del tiempo he ido aprendiendo algunos trucos que marcan la diferencia, y aquí los comparto como experiencia personal.
El primer paso siempre es la preparación de la piel. Antes de maquillarme, hidrato bien el contorno de ojos y aplico una prebase ligera. Esto hace que las sombras no se acumulen en los pliegues. Luego, en lugar de aplicar directamente las sombras en polvo, me gusta usar primero un producto en crema del mismo tono, porque así el color se intensifica y dura mucho más.
Otro truco es sellar con delicadeza. Después de difuminar las sombras, paso un pincel limpio con un poco de polvo translúcido por los bordes. Esto no solo fija, sino que también suaviza los cortes. Y, por supuesto, el toque final: un spray fijador. Siempre lo aplico en forma de niebla, nunca directo, para que el maquillaje no se mueva.
Además, llevo en mi bolso un pequeño kit con un labial, polvos compactos y papelitos matificantes. Eso me permite retocar sin arruinar lo que ya llevo puesto. Con estas rutinas sencillas, el maquillaje no solo dura más: también mantiene su frescura.
Consejos para fotografiar tu maquillaje
Algo que descubrí al crear estos looks es que fotografiar el maquillaje es casi tan importante como aplicarlo. Una buena foto no solo inmortaliza el resultado, también transmite la emoción y la historia que hay detrás.
Lo primero que aprendí es que la luz lo cambia todo. La luz natural es la más fiel para captar los colores, especialmente si es suave, como la de la mañana o la del atardecer. La luz artificial puede ser útil, pero conviene que sea blanca y difusa para no distorsionar los tonos.
En cuanto a los ángulos, suelo inclinar un poco el rostro hacia la luz, de manera que los pómulos y los ojos se realcen. También me gusta experimentar con encuadres más cercanos, que permitan ver el detalle del difuminado o del glitter. Otro consejo es no abusar de la edición: un retoque ligero en la iluminación está bien, pero lo auténtico es mostrar el maquillaje tal cual es, con su textura real.
Por último, no tengas miedo de jugar con el ambiente. Una flor cerca del rostro, un fondo que contraste con los tonos del maquillaje, incluso un objeto personal… todo eso enriquece la imagen y convierte una simple foto en una historia visual.
Conclusión
El maquillaje es arte, es experiencia y es emoción. Con estos 8 looks me atreví a salir de lo común y dejar que cada sombra y cada color me contara una historia. Y descubrí que cuando nos maquillamos desde la inspiración y no desde la obligación, dejamos de repetir lo que vemos y empezamos a crear lo nuestro.
Quiero que este artículo no solo te dé ideas de maquillaje, sino que también te inspire a crear tus propios universos. Que no te maquilles solo para verte bonita, sino para sentirte poderosa, mágica, distinta, tú misma.
Preguntas
¿Cómo elegir colores de maquillaje según mi estado de ánimo? Piensa qué quieres transmitir: azules para calma, dorados para energía, rosas para delicadeza, verdes para conexión.
¿Cómo consigo que un maquillaje creativo sea favorecedor? Equilibra: si los ojos son protagonistas, deja los labios más suaves. Difumina bien y juega con texturas.
¿Qué productos uso para que las sombras duren más? Prebase, sombra en crema como base, sellar con polvos ligeros y fijador en niebla.
👉 Si alguno de estos maquillajes te inspiró, cuéntamelo en los comentarios: ¿Qué emoción te gustaría convertir en color? 💬✨
Si tienes ojos marrones y quieres que tu mirada brille aún más, te recomiendo este artículo donde te enseño cómo maquillar ojos marrones para resaltar al máximo su intensidad.
El iluminador puede ser tu mejor aliado si sabes aplicarlo con sutileza. Aquí te comparto mis trucos favoritos para lograr un efecto natural y luminoso.
Si estás empezando en el mundo del maquillaje y no sabes qué paleta elegir, no te pierdas esta guía con las paletas de sombras básicas para principiantes que siempre funcionan.
1. Paleta de Sombras Iridiscentes y Multicromáticas
Ideal para recrear maquillajes inspirados en la Aurora Boreal o en looks de fantasía. Sus tonos cambian con la luz, aportando ese efecto mágico que hace que un maquillaje se vea distinto en cada ángulo.
2. Eyeliner Líquido Waterproof de Alta Precisión
Perfecto para diseños artísticos como el de la Mariposa de Cristal. Su punta fina permite crear trazos delicados o dramáticos, con la seguridad de que no se moverá en todo el día.
3. Spray Fijador de Maquillaje de Larga Duración
Imprescindible para que tus looks duren horas intactos, especialmente si usas glitter, pigmentos o acabados intensos. Deja un acabado fresco y natural, sin acartonar la piel.
.png)



Comentarios