Qué es el Figurinismo y Cómo Aprender a Dibujar Figurines de Moda Paso a Paso
- Sonia Pérez

- 14 oct 2025
- 16 Min. de lectura
Qué es el figurinismo y para qué sirve
El figurinismo es el arte de representar la moda antes de que exista. Es el puente entre la idea y la realidad, entre lo que imaginas y lo que más tarde se confeccionará en tela. A través del figurín, el diseñador da forma a su pensamiento: define la silueta, la actitud, el movimiento y hasta la personalidad de cada prenda.
Mientras el dibujo anatómico busca reflejar el cuerpo humano con precisión realista, el figurín de moda busca algo más: transmitir estilo, proporción y emoción. No necesita ser anatómicamente perfecto, sino visualmente expresivo.
Por eso, los figurines suelen tener proporciones alargadas —de 8, 9 o 10 cabezas—, que estilizan la figura y permiten destacar el diseño con más elegancia. Estas proporciones exageradas ayudan a mostrar la caída de los tejidos, el vuelo de una falda o la actitud de una modelo en pasarela.
El figurinismo no se limita a la ilustración: es una herramienta fundamental en el proceso de diseño de moda. Gracias a él, el diseñador puede:
✨ Visualizar la colección antes de coser una sola puntada.🎯 Probar ideas de color, textura y forma.📏 Corregir proporciones y líneas de diseño.💬 Comunicar su concepto al equipo de confección o al cliente.
En los estudios de moda, los figurines actúan como un lenguaje universal. No importa el país ni el idioma: un buen dibujo transmite la intención exacta de una prenda. Por eso, aprender cómo dibujar figurines es una habilidad clave en cualquier formación de diseño de moda.
El figurinismo, además, es una forma de expresión artística. Cada diseñador desarrolla su propio estilo de trazo, su manera única de representar la figura femenina o masculina, su ritmo visual. Hay figurines suaves y delicados, otros más geométricos o abstractos, algunos con líneas de energía casi musicales. Todos comunican una visión personal del arte de vestir.

📏Estructura y proporciones del figurín
Todo diseño parte de una base: el cuerpo que lo sostiene. El figurín de moda no es un cuerpo real, sino una versión estilizada y artística que sirve como lienzo para las ideas. Antes de añadir telas, pliegues o color, hay que dominar su estructura. Entender cómo se construye un figurín es el primer paso para dar equilibrio, armonía y proporción a tus diseños.
En el dibujo de moda, el cuerpo se mide por “cabezas”. Esta unidad de medida visual se usa para mantener proporciones coherentes entre la cabeza y el resto del cuerpo. En anatomía real, una persona promedio mide alrededor de 7,5 cabezas, pero en figurinismo usamos versiones más alargadas:
Tipo de figurín | Altura aproximada | Uso principal |
8 cabezas | Más natural, cercano al cuerpo real | Dibujo académico o técnico |
9 cabezas | Equilibrio entre realismo y elegancia | Dibujo de moda profesional |
10 cabezas | Figura muy estilizada y esbelta | Pasarela, editorial o alta costura |
Cada sección del cuerpo ocupa un espacio dentro de esa proporción. Por ejemplo:
De la cabeza al pecho, 2 cabezas.
Hasta la cintura, 3.
Hasta la cadera, 4.
Las rodillas suelen caer en la cabeza 6.
Los tobillos, en la 8, 9 o 10 según el tipo de figurín.
Estas divisiones ayudan a mantener la figura equilibrada y estéticamente atractiva. Una proporción alargada hace que los diseños se vean más elegantes, con caída y movimiento, algo que la moda busca transmitir.
💡 Consejo: traza siempre una línea central vertical. Esa línea es la columna invisible del figurín: mantiene el equilibrio y te ayudará a ubicar los ejes del cuerpo (hombros, cintura, cadera).Los ejes son fundamentales: cuando se inclinan, aportan dinamismo y movimiento. Si permanecen horizontales, el resultado es una postura estática.
Para construir la figura, utiliza formas geométricas básicas: óvalos para las articulaciones, trapecios para el torso, triángulos para la pelvis, cilindros para brazos y piernas. Este método constructivo te permitirá dibujar con más precisión y confianza.
Una vez domines la estructura, podrás pasar a variar las proporciones, jugar con el peso visual y crear figurines únicos, más altos o más compactos, según el mensaje de tu colección. El equilibrio entre realismo y estilización es lo que convierte un simple boceto en una herramienta profesional de diseño.
El figurín ideal no es el más perfecto, sino el que mejor transmite tu estilo. Algunos diseñadores prefieren figuras muy alargadas y esbeltas; otros optan por cuerpos más reales y expresivos. La clave está en encontrar tu propia proporción y mantenerla en todos tus dibujos para crear una identidad visual coherente.

Durante la investigación para este artículo encontré este tutorial muy claro de dibujo de figurines para principiantes:
How to Draw Fashion Figures • Step-by-Step Tutorial for Beginners • 9 Heads Fashion Illustration - YouTube (abre en nueva pestaña)
Tipos de Figurines
A medida que avanzas en el dibujo de moda, descubrirás que no existe un solo tipo de figurín. Cada uno cumple una función distinta dentro del proceso creativo: algunos sirven para estudiar la estructura, otros para presentar una colección o expresar movimiento. Conocer los tipos de figurines te permitirá elegir el más adecuado según la fase de diseño en la que te encuentres.
🩶 1. Figurín base o técnico
El figurín base es el punto de partida. Se dibuja sin ropa, sin rostro ni detalles, y con una postura neutra —de pie y frontal—. Su función es servir como plantilla sobre la que se construirán los diseños. Normalmente tiene proporción de 9 cabezas, ya que combina equilibrio visual y naturalidad.
Este tipo de figurín se utiliza para practicar proporciones, estudiar volúmenes o dibujar distintas prendas encima. En los estudios de moda, se guarda como una base digital o impresa para usar en futuras colecciones.
💡 Consejo: crea tu propio figurín base con tus proporciones favoritas. Así, todos tus diseños conservarán una identidad visual coherente.
💃 2. Figurín de pasarela o de movimiento
El figurín de pasarela es todo lo contrario al técnico: aquí importa más la actitud que la simetría. Las líneas se vuelven más expresivas, las poses más marcadas y los ejes del cuerpo se inclinan para reflejar el movimiento de una modelo al caminar.
Este tipo de dibujo busca transmitir energía y elegancia. Las piernas se alargan aún más, los brazos acompañan el gesto, y la línea de acción recorre todo el cuerpo. Se usa para mostrar cómo “viviría” una prenda en movimiento, algo fundamental en colecciones de alta costura o desfiles.
🎨 3. Figurín artístico o conceptual
Este figurín va más allá de la técnica. Es una obra de expresión personal. Algunos diseñadores utilizan el figurín artístico para transmitir emociones o conceptos abstractos. No sigue reglas estrictas de proporción ni anatomía, sino que busca impactar visualmente.
Se usa especialmente en bocetos creativos, moodboards o procesos de inspiración. Aquí entran en juego la libertad de trazo, el color y las formas experimentales. El objetivo no es mostrar cómo se confeccionará la prenda, sino capturar la esencia del diseño.
🧵 4. Figurín de colección o presentación
El figurín de colección es el que se utiliza para mostrar los diseños finales a clientes, jurados o equipos de producción. Es el más completo y detallado: incluye el dibujo del cuerpo, las prendas terminadas, los accesorios, y a veces incluso el color y el tejido.
Su finalidad es comunicar la idea final del conjunto de forma clara y estética. Aquí se mezclan el dibujo artístico y el técnico: la silueta estilizada del figurín de moda, pero con la precisión del diseño real.
💡 Tip profesional: al crear tu colección, procura que todos los figurines compartan la misma postura y estilo gráfico. Esto aporta armonía visual y coherencia a la presentación.
💻 5. Figurín digital
El figurinismo digital se ha convertido en una herramienta imprescindible en el diseño actual. Programas como Sketchbook, Clip Studio Paint, Procreate o CLO 3D permiten dibujar, colorear e incluso animar tus figurines con una precisión que antes solo era posible a mano.
El digital ofrece ventajas como:
Capas editables para corregir sin borrar.
Paletas de color ilimitadas.
Exportación directa a presentaciones o redes.
Sin embargo, la esencia no cambia: un buen figurín digital sigue naciendo de la observación, la línea y el equilibrio visual. La tecnología amplía las posibilidades, pero el talento sigue estando en la mano del diseñador.
El secreto está en combinar todos estos tipos según el momento: usa el figurín base para construir, el de pasarela para emocionar, el artístico para explorar ideas y el digital para presentar tus resultados de forma profesional.
Cada tipo cumple su función dentro del proceso de diseño de moda paso a paso, y juntos forman el lenguaje visual del diseñador moderno.
Cómo se aprende Figurinismo paso a paso
Aprender figurinismo no se trata solo de saber dibujar. Se trata de aprender a observar, entender el cuerpo, las proporciones, el movimiento y, sobre todo, la intención detrás del diseño. El proceso es progresivo: se empieza con líneas simples y se termina expresando el alma de una prenda con apenas unos trazos.
Por eso, el mejor camino para dominar el dibujo de moda paso a paso es hacerlo por niveles, construyendo una base sólida que te permita avanzar con confianza y estilo propio.
🩰 Nivel 0 – Perder el miedo al dibujo
El primer paso es soltar la mano. Aquí no importa la perfección, sino la soltura y la proporción. Empieza practicando:
Figurines de palitos para entender el equilibrio.
Formas geométricas para construir el cuerpo.
Línea central y ejes para mantener estabilidad.
Poses básicas (frontal, lateral y tres cuartos).
Tu objetivo en este nivel es entender la estructura, no los detalles. Cuando aprendes a “ver” el cuerpo como una composición de formas, el dibujo deja de intimidarte.
🖤 Proyecto final: Tres figurines base sin ropa ni rostro —tu primera lámina oficial como futura diseñadora.


🎨 Nivel 1 – Proporción y estilo
Una vez dominada la estructura, llega el momento de dar estilo. En este nivel trabajas con las proporciones del figurín de 8, 9 y 10 cabezas, aprendes a ajustar el equilibrio y a personalizar tu trazo. También empiezas a definir tu línea de acción, la que da movimiento a cada dibujo.
💡 Ejercicio sugerido: Toma tu figurín base y modifica la postura. Juega con la inclinación de hombros, cintura y cadera. Descubrirás cómo una ligera curva puede cambiar por completo la actitud del personaje.
💃 Nivel 2 – Movimiento y expresión
Aquí entra la magia del figurinismo: la actitud. El figurín ya no está quieto: camina, gira, posa, respira. Este nivel se centra en líneas de acción fluidas y poses dinámicas, donde el cuerpo se convierte en una composición llena de energía.
Este tipo de práctica te enseña a sentir el ritmo del cuerpo. Cada línea debe transmitir emoción: el gesto del brazo, la inclinación del cuello, el paso de la pierna. En la moda, el movimiento lo es todo.

🧵 Nivel 3 – El figurín con estilo personal
En este punto ya no dibujas “como todos”. Empiezas a reconocer tu propio trazo, tus proporciones favoritas, la forma en que tu mano interpreta la elegancia. Este nivel se centra en crear figurines con personalidad, jugando con:
Diferentes tipos de silueta.
Rasgos estilizados o minimalistas.
Formas de representar el tejido o el brillo.
El figurín se convierte en tu firma artística. Cada diseñador tiene un trazo reconocible, una manera única de representar la figura humana. Este es el momento de encontrar la tuya.
💎 Nivel 4 – El figurín profesional
Por último, llega la etapa donde técnica y arte se unen. Aquí aprendes a vestir al figurín, aplicar color, textura, sombras y movimiento al tejido. También puedes pasar del papel al figurinismo digital, usando programas como Sketchbook, Clip Studio Paint o Procreate.
Tu objetivo ya no es solo dibujar bien, sino comunicar un diseño completo: una colección, una historia, un mensaje visual.
🪄 Recuerda: el figurinismo no es un fin, sino una herramienta de creación. Dominarlo te permite visualizar antes de coser, corregir antes de cortar y emocionar antes de mostrar.

Aplicación del Figurinismo en el Diseño de Moda
El figurinismo no es solo una técnica de dibujo: es una herramienta creativa que acompaña al diseñador en todas las etapas del proceso. Desde la primera idea hasta la presentación final de una colección, el figurín es el hilo conductor que permite visualizar, corregir y comunicar lo que aún no existe.
En moda, dibujar no es solo representar un cuerpo; es dar forma a un concepto. El figurín se convierte en el espacio donde se experimenta con colores, texturas, proporciones y estilos, antes de pasar a la confección real.
🎯 1. De la inspiración al papel
Todo comienza con una idea: una textura que inspira, un recuerdo, una emoción o un concepto visual. Antes de elegir telas o patrones, el diseñador traduce esa inspiración en siluetas y líneas sobre el papel. El figurín de moda actúa como el primer espejo de la creatividad: ahí se prueba si la idea funciona visualmente, si el equilibrio es correcto, si el mensaje se entiende.
El proceso de dibujo de moda paso a paso permite al diseñador moverse entre la abstracción y la realidad: primero el boceto gestual (movimiento), luego la estructura (proporción), y finalmente el diseño (prenda).
✂️ 2. Del boceto al diseño técnico
Una vez que el figurín expresa correctamente la idea, el siguiente paso es transformarlo en un dibujo técnico o plano, donde se definen las costuras, pinzas, cierres y acabados. Sin embargo, incluso en esta fase más racional, el figurín sigue siendo una guía visual: muestra cómo caerá la tela, qué parte del cuerpo se quiere resaltar o cómo se equilibran los volúmenes.
En los equipos de diseño profesional, los figurines base se digitalizan y se convierten en plantillas para crear fichas técnicas, garantizando coherencia entre la visión artística y la producción real.
💃 3. El figurín como lenguaje universal
Una de las mayores ventajas del figurinismo es su capacidad para comunicar sin palabras. En un entorno internacional, donde los diseñadores, patronistas y modistas pueden hablar idiomas distintos, el dibujo es el idioma común. Un figurín bien hecho transmite instantáneamente la idea de forma, actitud y estilo de una colección.
Por eso, el figurinismo se enseña en todas las escuelas de diseño: porque saber dibujar es saber comunicar moda. Y no se trata de ser un artista perfecto, sino de entender visualmente el lenguaje del cuerpo y la prenda.
🧵 4. En la creación de colecciones
Cuando llega el momento de desarrollar una colección, los figurines se convierten en un tablero de ideas visual. Cada silueta ayuda a equilibrar los conjuntos, a definir líneas de estilo, y a visualizar la historia completa de la colección. El diseñador analiza:
Qué tipos de cuerpos va a vestir.
Qué proporciones funcionan mejor.
Cómo se repite o evoluciona un elemento (color, textura, forma).
En esta fase, el figurín de colección es la pieza clave que une la creatividad con la estrategia. Los figurines se colocan uno al lado del otro, formando una narrativa visual coherente. Cada postura, cada expresión corporal, ayuda a contar la historia detrás de la colección.
💻 5. Del papel a la pantalla
Con la llegada del figurinismo digital, el proceso se ha vuelto más ágil y preciso. Hoy es posible crear figurines en Sketchbook, Procreate o Clip Studio Paint, añadir color, efectos de luz, textura o incluso movimiento. El resultado se puede presentar en formato digital, video o animación, lo que hace que las propuestas sean más impactantes para redes sociales o pasarelas virtuales.
El futuro del figurinismo une el trazo artístico con la tecnología: los diseñadores ya no solo dibujan, sino que crean experiencias visuales completas. Sin embargo, la esencia sigue siendo la misma: la línea como expresión del alma del diseño.
💡 6. Un espejo del diseñador
Cada figurín refleja la mirada de quien lo crea. Hay quienes prefieren líneas suaves y románticas, otros trazos fuertes y decididos. En el fondo, cada diseñador encuentra en el figurinismo una forma de reconocerse. El cuerpo dibujado se convierte en un símbolo de su visión del mundo, de su sensibilidad estética, de su manera de entender la belleza.
Por eso, practicar figurinismo es también un acto introspectivo: te enseña a observar, a ser paciente, a escuchar la armonía entre la forma y la emoción. Y en ese proceso, el papel (o la pantalla) deja de ser un simple soporte: se convierte en el lugar donde nace la moda.
Herramientas tradicionales y digitales
El figurinismo es un arte que une técnica y sensibilidad, y sus herramientas son la extensión natural de la creatividad del diseñador. Ya sea con lápiz sobre papel o con stylus sobre pantalla, lo importante no es la herramienta, sino cómo transmite tu trazo la esencia del diseño.
Hoy en día, las posibilidades son infinitas: puedes trabajar de manera tradicional, digital o combinando ambas. Cada método tiene su encanto y su propósito dentro del proceso de dibujo de moda.
✏️ 1. Herramientas tradicionales
El dibujo manual sigue siendo el punto de partida de todo figurinista. Aunque la tecnología haya transformado el sector, muchos diseñadores siguen confiando en el papel, porque en él se siente el ritmo natural del trazo y la emoción del primer boceto.
🖋️ Materiales básicos para empezar:
Lápices de dibujo HB, 2B y 4B (para líneas suaves y sombreados).
Portaminas de 0.5 mm (para detalles finos).
Goma maleable o tipo lápiz, ideal para limpiar sin dañar el papel.
Regla y compás, para marcar ejes y proporciones.
Papel A4 o A3, liso o ligeramente texturizado (según tu estilo).
Rotuladores grises o marcadores de base al alcohol, para dar volumen y profundidad.
Acuarelas o lápices de color, para practicar combinaciones y tejidos.
💡 Consejo práctico: Empieza siempre en escala de grises antes de pasar al color. Cuando entiendes la luz y la sombra, los tonos cobran sentido y tus figurines ganan vida.
🎨 2. Herramientas digitales
El figurinismo digital ha revolucionado la manera de diseñar. Hoy puedes crear figurines precisos, editables y llenos de textura sin necesidad de papel ni escáner. Lo digital te permite experimentar, corregir y guardar todas tus versiones sin miedo a estropear el trabajo.
💻 Programas recomendados:
Sketchbook → ideal para principiantes: gratuito, intuitivo y con pinceles suaves.
Clip Studio Paint → excelente para líneas fluidas, sombreados y color profesional.
Procreate → perfecto para iPad; combina fluidez, capas y pinceles realistas.
Adobe Fresco → mezcla lo mejor del trazo natural y digital, con pinceles que imitan acuarela o grafito.
CLO 3D → nivel avanzado: permite transformar figurines en modelos tridimensionales.
🖊️ Herramientas físicas:
Tabletas Wacom, XP-Pen o Huion para PC.
iPad con Apple Pencil, opción versátil para ilustración y diseño de moda móvil.
🌗 3. Combinar ambas técnicas
La mayoría de los diseñadores contemporáneos usan un método mixto: dibujan el boceto inicial a mano, lo escanean o fotografían, y luego lo terminan digitalmente. De este modo, mantienen la calidez del trazo tradicional y aprovechan la versatilidad del color digital.
💡 Ejemplo práctico:
Boceto a lápiz → base del figurín.
Escaneo o foto → importación al programa digital.
Color digital → tejidos, sombras, fondo.
El resultado: un figurín moderno, limpio y listo para presentación o redes sociales.
🪄 4. Adaptar las herramientas a tu estilo
Cada figurinista desarrolla un método propio. Algunos disfrutan de la textura del papel; otros prefieren la inmediatez del digital. Lo importante es que tus herramientas reflejen tu forma de crear: si eres expresiva, usa pinceles sueltos y trazos rápidos; si te gusta la precisión, trabaja con capas y delineado digital.
El objetivo no es dominar todas las técnicas, sino elegir las que potencian tu estilo y tu mensaje visual.
💬 5. Un consejo final
No importa si tu herramienta es un lápiz, una tableta o un bolígrafo prestado: lo esencial es que cada línea te acerque a tu visión. El figurinismo no se mide por el trazo, sino por la emoción que logra transmitir. En un mundo donde la tecnología cambia cada año, la mano humana sigue siendo el corazón del diseño.

Proyecto básico para practicar
La mejor forma de aprender figurinismo es dibujando. Ninguna teoría sustituye la experiencia de sentir el lápiz o el stylus recorriendo el papel, corrigiendo, afinando y volviendo a empezar. Por eso, este proyecto es el cierre perfecto del nivel inicial: un ejercicio sencillo, pero fundamental, para afianzar lo aprendido.
✏️ Objetivo del proyecto
Dominar las proporciones básicas y la estructura del figurín. No se trata de crear una obra de arte, sino de lograr figuras equilibradas, limpias y coherentes, sobre las que después podrás diseñar prendas y experimentar con estilos.
🩰 Qué necesitas
Lápiz o portaminas (HB o 2B).
Regla y goma maleable.
Papel A4 (o tu tableta digital si prefieres).
Tu lámina de referencia con los tres figurines base:
Frontal
Lateral (perfil)
Tres cuartos
(Estas tres vistas son las mismas que utilizamos en el Nivel 0 del curso de Figurinismo, creadas para que puedas imprimir, calcar o dibujar encima).
🎨 Paso a paso del ejercicio
1️⃣ Traza la línea central vertical. Esa será la columna invisible que mantendrá el equilibrio del cuerpo.
2️⃣ Marca las divisiones del cuerpo. Divide la altura total en 9 partes (proporción estándar de figurín).
3️⃣ Dibuja la estructura con formas geométricas. Usa óvalos, trapecios y cilindros para ubicar las articulaciones.
4️⃣ Une las formas con líneas suaves. Empieza a definir la silueta, sin detalles ni ropa.
5️⃣ Corrige los ejes de hombros, cintura y cadera. Asegúrate de que estén alineados o inclinados según la postura.
6️⃣ Repite el proceso en las tres vistas:
Frontal → equilibrio.
Perfil → profundidad.
Tres cuartos → dinamismo.
💡 Consejo: no busques perfección. Lo importante es que las tres figuras mantengan coherencia entre sí. Cuando las observes juntas, deben parecer la misma persona vista desde distintos ángulos.
📷 Resultado final esperado
Tu lámina de tres figurines base será el primer paso de tu evolución artística. Guárdala con fecha y firma. En unos meses, cuando compares tus progresos, verás cuánto ha cambiado tu trazo y tu comprensión del cuerpo.
Si trabajas en digital, guarda tu archivo en formato .PNG o .PSD para poder reutilizarlo más adelante como plantilla. Este ejercicio se convertirá en tu base de diseño, sobre la cual podrás aplicar color, prendas, texturas y movimiento en los siguientes niveles.

🌟 Reto extra (opcional)
Crea una versión con línea de acción fluida, donde tus figurines parezcan moverse. No cambies las proporciones, solo la inclinación de los ejes. Así descubrirás cómo una simple curva puede transformar una postura rígida en un diseño lleno de vida.
Cuando termines, colócala junto a tus siguientes dibujos y observa cómo tu mano empieza a expresarse con más naturalidad. El figurinismo, al final, no se trata de copiar, sino de aprender a sentir el cuerpo a través de la línea.
Conclusión: el figurín como herramienta creativa
El figurín de moda no es solo un dibujo. Es la primera conversación entre una idea y su creador, el punto donde la inspiración se convierte en forma, donde la línea cobra vida y donde la moda empieza a existir.
Cada trazo es una decisión: la postura, la proporción, la expresión del cuerpo. A través del figurinismo, el diseñador aprende a pensar visualmente, a expresar sensaciones con movimiento, y a contar historias sin usar palabras. Porque cada figurín tiene voz propia: algunos susurran elegancia, otros gritan rebeldía, otros simplemente invitan a soñar.
El dibujo de moda no es solo una técnica, es una manera de mirar el mundo. Dibujar un figurín es observar la belleza en la línea, la fuerza en la curva, la armonía en la silueta. Y esa mirada —sensible, paciente y creativa— es la que da forma al estilo personal de cada diseñador.
En el proceso del diseño de moda paso a paso, el figurinismo es la primera piedra de una construcción más grande: la colección, el concepto, la identidad visual de quien crea. Por eso, dominarlo no significa dibujar perfecto, sino dibujar con intención. Cuando logras que una línea exprese actitud, equilibrio o emoción, ya estás haciendo mucho más que un boceto: estás diseñando moda.

🌸 Un último consejo
No esperes al momento perfecto ni al material ideal para empezar. Empieza hoy, con lo que tengas, aunque sea un lápiz y una hoja en blanco. Porque el figurinismo se aprende practicando, observando, y sobre todo, creyendo en tu mirada.
Cada figurín que dibujes te acercará más a tu estilo, a tu forma única de comunicar moda y a tu propio camino creativo. Y cuando mires atrás, descubrirás que el primer figurín que trazaste fue también el primer paso hacia la diseñadora que siempre quisiste ser.
Para inspirarte antes de crear tus propios figurines, no te pierdas [De Egipto al siglo XXI: Historia de la Moda], donde analizo cómo cada era interpretó la belleza y la elegancia a través del vestido.
Después de aprender sobre proporciones en el dibujo, te encantará ver cómo se aplican al cuerpo real en [Cuerpo Reloj de Arena: Lo que Aprendí de la Silueta Más Equilibrada].
💬 ¿Te ha inspirado este artículo?
El figurinismo es el primer paso para convertir tus ideas en moda real. Cuéntame en los comentarios cómo ha sido tu experiencia dibujando tu primer figurín o qué parte del proceso te gustaría dominar mejor.🖤 ¡Me encantará leerte y ayudarte a seguir avanzando!
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🛍️ Materiales recomendados para empezar a dibujar figurines
1️⃣ Lápices de Dibujo Profesional (HB a 8B) Juego completo para bocetos suaves y precisos, ideal para practicar proporciones y sombras.
2️⃣ Bloc de papel A3 para dibujo artístico Papel de alta calidad, liso y resistente al borrado. Perfecto para tus primeros figurines base.
3️⃣ Tableta gráfica XP-Pen Deco mini 7 Compacta, sensible y precisa. Una de las mejores opciones para comenzar con figurinismo digital.
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